Las TIC (tecnología de la información y la comunicación) son herramientas tecnológicas que nos permiten tener una eficiencia al momento de procesar información y comunicarnos. La web es una interfaz, una plataforma, algo mucho más grande que tener un lugar de una publicación, no solo para difundir, dar, conocer o colgar, siendo ideas iniciales que se tienen al momento de crear una página web.
El emprendedor cultural emplea la creatividad, el talento y el conocimiento del medio para comenzar a desarrollar sus proyectos.
Y, ¿Cómo nos ayuda a nosotros, si somos emprendedores culturales?
Bueno, la simple existencia de las TIC, extienden el panorama de "exposición" del individuo. Con tener un aparato con acceso a internet, tu presencia en la web es posible, permitiendo realizar un programa de estrategias para nuestras propuestas culturales.
Con ellas podemos trabajar dentro de una red colaborativa, esto nos ayuda a ir mucho más rápido y poder llegar a más audiencia. algo a resaltar, es el no quedarse con la idea de difusión, si no que expandir nuestra visión de vender, es decir vender el arte en sus distintos formatos.
Podemos tomar como ejemplo, la posibilidad de enseñar a través del internet, donde se generen talleres o se brinden distintos tipos de aprendizaje, puesto que gran parte de los emprendedores culturales viven de dar clases, brindar talleres o seminarios.
Un emprendedor cultural necesita de herramientas digitales para facilitar su trabajo, algunas serian WordPress, Canva, Drive, Google Analytics, entre otros.
Si comparamos el pasado con el presente, nos daremos cuenta del privilegio que contamos al tener la web y las TIC a nuestro alcance, antes comercializar nuestras obras eran ciertamente limitadas que, a diferencia de nuestros tiempos, encontramos una diversidad de productos con tan solo un click, y a nosotros como artistas, nos favorece, ya que no es necesario interactuar cara a cara con el comprador y nuestros productos lleguen a un mayor alcance.